miércoles, 27 de mayo de 2009

Windows 7: Agradable sorpresa.

Buenas tardes, estimados contertulios. xD

Como habrán podido apreciar en el post anterior, le puse más RAM al notebook. En este momento tengo 768 MB de RAM (de los cuales 64 se van al video) así que... bueno, tengo 704 MB de RAM.
Entonces, apuradito y entusiasmado, hice lo que en más de una ocasión mencioné que quería hacer: Probar Windows 7.
No es algo nuevo. Lo dije cuando hice mi reportaje sobre la historia de Windows, lo comenté en más de una ocasión, y hasta se lo dije a mi familia. Y ahora tenía la oportunidad. Después de entrar a www.microsoft.com, y de seguir los pasos para bajarme los 2.46 GB que pesa la RC en español, quemé el ISO.

Esta laptop está, durante estos días, en período de experimentos, así que no me preocupaba borrar Debian para echarle un ojo a 7. Después que terminase decidiría con qué sistema me quedaría definitivo y lo instalaría y mi alma estaría en paz. Hice una pequeña partición de 2 GB donde instalé MicroXP con drivers y Firefox -lo esencial sólo en caso de tener problemas que requiriesen internet- y una de 20 GB para Windows 7. (El resto es una partición con datos).

Una vez instalado MicroXP, abrí el instalador de Windows 7. Digamos que es muy semejante al de Windows Vista. No ahondaré más en ello. La instalación es tan, tan fácil que hasta tu abuelita de 98 años podría instalarlo. Después del primer inicio, se tiene el típico escritorio con el pescadito que todos conocemos.

Me puse a explorarlo. Tengan en mente que yo usé Windows Vista muy poco; no lo soporté más de 3 días en la PC desktop por su insano consumo de recursos y su poquísima eficiencia -eso si no contamos el famoso UAC- así que muchas cosas que me gustaron quizás ya estaban en W.V.

Cuando inicié estaba sin driver de sonido ni de video. Tuve mala suerte con el de video: Mi chipset no tiene soporte ni siquiera en Vista. Sin embargo Windows 7 agarró mi driver de XP y anduvo bastante bien. El driver de sonido fue aún mejor: Windows instaló el driver robándoselo de quizás dónde apenas tuve internet. El driver de wifi fue sin dolor también: Metí el CD del adaptador USB inalámbrico y lo detectó de inmediato.

Después de estos preámbulos, me puse a mirar. Lo primero fue el hecho que la configuración de Pantalla había sido rediseñada para elegir un "tema" de acuerdo a tu preferencia. Lo demás está radicalmente distinto a la configuración normal de Windows XP.

Miré las opciones del Panel de Control. En general, todo fue rehecho. Lo único que se conservó prácticamente igual fue la opción de los gadgets, de los cuales heredó exactamente los mismos que ya tenía Vista. Explorando un poco la barra de tareas pude achicar los iconos, devolverles el texto, prohibir la agrupación (aunque a muchos les gustó, a mí no me gusta esa característica, así que se la desactivé) y en general dejé la barra como la de MicroXP. Aunque eso no significa que me perdí lo mejor de ésta. Puedo mover los iconos de lado a lado si se me da la gana, y mover los botones de la barra de tareas para que queden como quiero.

El Windows Media Player 11 es lo que se espera. Sin embargo, peca en el sentido de que el manejo de librería está separado al manejo inmediato de una playlist. Quizás sea porque amo demasiado a Amarok, pero eso ya es opinión mía. Además, cuando le marqué mi carpeta real de música, no me la autodetectó ni leyó los archivos en ella hasta después de haber reiniciado el PC.

¿Rendimiento? Sistema nuevo. Iba la raja. Windows 7 RC1 (con los servicios por defecto) consume 442 MB de RAM. Sin embargo, después de instalarle algún software básico (Firefox, Avira, Google Chrome, Windows Live Messenger y Microsoft Office 2007 (No, no lo uso. Lo instalé sólo como prueba.) el sistema se puso lento. Se lo achacaré a que sólo tenía unos 200 MB usables después de haber cargado el sistema, teniendo en mente además que un netbook normalmente dobla mi capacidad de RAM...sin embargo, por otro lado, no corresponde, siendo que con esta RAM, Debian anda suave.

Observé las herramientas. WordPad y Paint fueron rediseñados por completo: Ahora parecen parte de Office 2007. WordPad, de hecho, parece una versión muy reducida de Word. El Windows Media Center es bastante bueno, pero con mi RAM se chupaba.

Una de las cosas que amé del sistema fueron las funciones de tabletPC, a las que pude sacarle todo el jugo con mi tablet. Desde la escritura manuscrita (a la que después de un poco de reconocimiento quedó impresionantemente precisa) hasta la posibilidad de enviar lo que escribí directamente a cualquier programa, como bloc de notas o Word.

UAC (User Account Control) no es tan molesto como bajo Windows Vista, lo que es un alivio. Ahora es muchísimo más semejante a Linux al pedir root password. Lo que sí extrañaría es algo tipo SUDO que dure por 10 minutos... (quizás existe pero no lo encontré).

Con Windows 7 sólo me encontré con un problema, muy feo y serio: La red inalámbrica de repente dejó de ser reconocida. Para Windows sólo aparecía el texto "red no identificada", y cuando la abría, no podía conectar. Aun poniendo a mano el SSID. Sólo se solucionó después de otro formateo. Espero que eso sea sólo fruto de tener un adaptador inalámbrico USB poco conocido y de que este Windows es aún una beta.

¿Qué puedo opinar en general?

Bueno. Ténganlo en cuenta desde alguien que usa una PC no muy potente, que no es de las generaciones más recientes. Por cómo va Windows 7 en este momento, si vas a comprar un computador nuevo, espera a que salga la versión final de Windows y cómpralo con ella incluida. Windows 7 es un gran cambio con respecto a Windows XP. Bajo Windows Vista las diferencias son más sutiles; no tanto visualmente. Un ejemplo simple es el excelente rendimiento que dio en mi pequeña laptop, pese a que a veces se chupó por mi poca memoria y una tarjeta de video sin ningún soporte para Aero. Si Windows Vista te exigía como mínimo 2 GB de RAM para funcionar en forma relativamente decente (y ni aún así- la laptop de mi abuelita tiene un procesador Celeron Dual Core de 1.8 GhZ y 2 GB de RAM, y Vista Starter es lentísimo), este sistema es una auténtica bala.

Si usas Windows XP, tienes más de 1 GB de RAM y quieres actualizarte, por lo que vi, recomendaría mucho Windows 7. Sin embargo, si tu procesador tiene menos de 2 GhZ y tienes menos de 1 Gb de RAM, te recomiendo mucho seguir con Windows XP. Corre el Windows 7 Upgrade Advisor, dale un ojo a tu sistema y si tienes tiempo, pruébalo. Hoy puedo decir que por primera vez Microsoft está haciendo un sistema operativo enfocado en el usuario, y que el resultado (hasta este momento) es más que aceptable.

Ficha técnica.
Sistema operativo: Windows 7 Ultimate RC Version en español.
Kernel: 6.1 (compilación 7100)
RAM mínima: 512 MB para un sistema básico. Para un sistema de entretenimiento, 1 GB de RAM.
Espacio en disco: Aproximadamente 12 GB.
Sitio web: http://www.microsoft.com

PD: Cuando renueve esta laptop la quiero con Windows 7 Home Premium :3

martes, 26 de mayo de 2009

Debian Lenny [2 de 2: Prueba/Opinión]

Cuando reinicié el PC (sé que no era necesario, pero cuando me di cuenta ya había mandado la orden reboot), abrí gnome. Lo primero que comprobé es que arrancaba más rápido que Ubuntu, Mint u openSUSE en esta laptop.

Empecé a mirar los programas que gnome traía por defecto. Absolutamente nada extravagante o nuevo; lo que sí encontré directamente win de Debian es que los códecs para mp3, wma, asf y wmv venían preinstalados.

Gnome (versión 2.22) andaba regularmente bien. Y digo regularmente porque la velocidad no era lo que yo diría la mejor. Sin embargo, se lo achaqué a la RAM. Por otro lado, probé a instalar wine, temeroso que la experiencia fuese tan mala como con Edubuntu. Abrí un par de juegos sencillos con él. ¿El resultado? Andaba mejor de lo que supuse. Cuando abrí I wanna be The Guy, pude comprobar con deleite que cuando el niño explotaba, el juego no se ponía lento. Por supuesto supondrán lo mucho que eso me gustó.

Lo mejor de todo es que probaba y probaba y probaba software de distinto tipo (desde druglord hasta Digsby), y el sistema nunca se me cayó. Error; corrijo. Se me cayó sólo cuando abí OpenArena.

Después de lo dicho, instalé mi tablet, una Genius MousePen 8x6, siguiendo los pasos descritos aquí.

Una vez probada toda la plataforma, la encontraba un tanto lenta. Me pregunté si MicroXP seguía siendo la mejor opción para mi note. Sin embargo, me quedaba un experimento que quería comprobar antes de cualquier cosa.

Metí el primer DVD de Debian, reformateé e instalé el sistema, ahora con KDE. Sí, tuve problemas al no crear una password de root, así que rehice la instalación. Una vez instalado el sistema, con todo el software que correspondía, reinicié... abrí kdm y después de poner mi user y mi password...

Volaba.

KDE volaba en mi note. No podía creerlo. Abría programas, y era casi instantáneo. La única pega fue instalar ndiswrapper, meter el servicio en el sistema, después el driver de la tablet, y a usarlo se ha dicho. Le activé algunos efectos de escritorio pero se los saqué en honor a la velocidad del sistema. Probé a abrir los programas. No venía Amarok, pero la instalación con apt-get fue instantánea. Corrí todos y cada uno de los programas por defecto, y todos andaban muy bien y rápido.

Así estuve, usando KDE durante un par de días, hasta que actualicé mi laptop poniéndole 512 MB de RAM más, y después de hacer un backup más, le metí Windows 7. Pero esa es otra historia.

Mi opinión personal

Sinceramente, cuando bajé Debian, temía que fuese una instalación muy difícil, sobretodo por el asunto de no saber qué paquetes necesitaría para qué, pero con el instalador gráfico, el proceso fue muy sencillo; incluso más que la de Ubuntu (aún corriendo el instalador en modo experto).

El DVD no era live, pero no importa. La cantidad de software disponible es inmensa, y si sabes lo que quieres, no te demorarás más de unos segundos en tener tu programa.

Me es inevitable comparar Debian con respecto a otros sistemas Linux que he usado. Desde Xubuntu (récord de fallas y faltas de interfaz), Ubuntu Ultimate 1.2, 1.4, Linux Mint Daryna/Elyssa, Linux Mint Elyssa XFCE, Ubuntu, Kubuntu, OpenSUSE 10 y Puppy Linux. Entre todas esas, me quedo con Debian. Es un sistema, tal como lo remarqué, tan estable como una roca enterrada en la playa. Linux Mint vendría en segundo lugar, tanto por su atractivo tema visual por defecto como por las Mint tools. Y en tercero vendría Puppy Linux, que pese a tener una interfaz que no es de mi completo gusto, andaba muy suelto (era la idea) y rápido.

Debian peca de ser ligeramente feo, pero una visita rápida a gnome-look, kde-look, xfce-look o debian-art es suficiente para cambiar eso.

No pude comprobar cómo va Compiz en mi máquina, así que no puedo dar detalles al respecto.
Si se me pide una recomendación, pruébenlo. El sistema no se caerá muy fácilmente, y es algo que se nota desde el principio mismo si se compara con cualquier otra distro derivada de esta. Recordemos que Debian es el papá de Ubuntu, y por tanto, el abuelo de muchas otras distros basadas en este último.

Recomiendo además bajarse las versiones en DVD. Ahorrarán muchísimo tiempo instalando software en el futuro.

Oh, y la ficha técnica.
Sistema operativo: Debian Linux
Kernel: 2.6.26-1-686 (Al menos la que usé)
RAM mínima: 44 MB para un sistema console-only, 128 MB para Gnome/KDE, 64 MB para LXDE/XFCE.
Espacio en disco: La instalación estándar (sin añadirle nada) ocupa aproximadamente 2,2 GB de disco. Varía un poco dependiendo del entorno de escritorio.
Sitio web: http://www.debian.org.

PD: Ah, por cierto, como dato. No tomé screenshots de KDE porque en su momento me olvidé. Sin embargo, pueden ver una captura que saqué out-of-intention: http://htfcuddles.deviantart.com/art/Debian-KDE-122926854.
PD2: XMMS ya no existe en los repositorios de Debian. Tuve que instalarlo manualmente desde otro source.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Debian Lenny [1 de 2: Instalación]

Hola a todos.
Ha pasado mucho tiempo. Después de múltiples problemas graves en mi vida personal, me siento mejor y en condiciones de postear acá.
Han pasado muchas cosas en el ámbito político, legal, mundial, etcétera. Quizás toque los temas a medida que pasa el tiempo. Pero hoy quiero hablar de software, tema que no toco hace mucho tiempo atrás.

Todos ustedes saben que cuando se me ocurrió meterme al mundo de Linux y el pingüino, lo hice partiendo con Ubuntu. La 4.10, que duró 3 días en mi PC, hasta que tuve la 6.06, la instalé y de ahí a usar se ha dicho. Qué tiempos.

Guiado por la necesidad de actualizar para tener un poco de eye candy, y no tener que reinstalar tooodo lo multimedia de nuevo -Ubuntu no trae casi nada multimedia out-of-the-box; todo hay que instalarlo a mano)- di con Ubuntu Ultimate, una distro que en realidad es un Ubuntu con 9001 programas añadidos.

Sin embargo, Ubuntu cayó en un serio hoyo: Un sistema Linux que en teoría es más rápido y más eficiente que Windows, y que por lo que me habían dicho, andaba en cualquier PC, se estaba volviendo lento y sobrecargado. Estoy hablando de que con 512 MB de RAM el liveCD demoraba bastante en abrir (de hecho en tiempo era cercano al Ubuntu Ultimate 1.2.... lo que no es muy bueno). En medio de mi búsqueda por algo mejor y más completo, descubrí Linux Mint, sistema que de hecho comenté por aquí en un artículo anterior.

Recibí esta laptop que, como todos saben, es muy escasa en RAM (con sólo 191 MB). Aparte a eso, tengo el drama que el chipset gráfico es S3/Via Unichrome, y el disco duro es sólo de 40 GB. Sin embargo, me animé a probar Linux.
Lo he dicho y lo reconozco: Soy gnomero. No me gusta mucho KDE; Fluxbox peca de ser simplista hasta un extremo extremísimo (lo probé con DSL), y XFCE me parecía un gnome mutilado que, además, me salió muy inestable (tanto con Xubuntu como con Mint XFCE).

Al final, después de varias pruebas y de intentos (donde tuve que formatear casi 5 veces) logré quedarme con una: Edubuntu (7.10). Tuve muchos dramas con la tarjeta gráfica en un comienzo, pero logré tenerlo instalado. Yeah. Lo usé por casi dos meses (hasta le instalé VirtualBox, créanlo o no), pero tenía la necesidad de usar software de Windows, y al actualizar wine, maté el sistema: Cada vez que abría cualquier cosa, se me bloqueaba el sistema completo (al no haber 3D en esta tarjeta).

Al final formateé. Instalé Windows 2000, para tener algo ligero y que funcionase bien. Probé OpenSUSE también. En versión Gnome y XFCE. No me gustó; encontré impráctico los RPM y Yum falló en muchas ocasiones. Para peor, si la actualización iba a la mitad y yum se caía, tenía muchísimos problemas al abrir yum de nuevo, cosa que no me ocurrió jamás con Synaptic.

Después de eso, he usado Windows y estuve alejado del mundo Linux. Quise probar Ubuntu 8.04 pero me arrepentí a los 10 minutos de tenerlo instalado: Su insano consumo de memoria RAM sin haberle instalado ningún programa adicional lo hacían ir LENTO. Bajé los códecs de sonido/video y abrí algo. Era una pesadilla. Ubuntu 8 no duró más de 2 días en mi laptop; se fue. Lo borré. Pum. Adiós.

En una de esas usé RedHat en una PC de la universidad, y tenía el mismo problema: Que no me gustan los paquetes RPM. Bah. Cosas mías. El bichito de Usar Linux estaba, pero me paraban la necesidad de tener soft de Windows, más la poca RAM que tengo sumado a mi desprecio hacia los escritorios livianos. Por otro lado, no confiaba aún en mi conocimiento para instalar alguna distro que requiriese comandos avanzados, porque si bien no le temo a la consola, no soy un experto en ella.

Sin embargo, me decidí. Quería probar la nueva. La última versión, del papá de muchísimas distros de hoy:
Debian.

Decidí con Debian armar el sistema como yo quería armarlo, instalarlo a mi modo, con sólo el software y los servicios que yo usaría y nada más; tendría mi gnome y sería liviano. Ownearía a quien se burlase de mí porque mi PC anda lento.

Pensé en algo práctico. Para mí una net install no lo era, porque eso significaría que siempre que quisiera algo estaría forzado a tener internet. Entonces con un compañero de curso nos pusimos de acuerdo, y a bajar DVDs se ha dicho.

El sábado fui a su casa, y una vez respaldados mis 19 GB de información en el PC de mi compañero (porque yo no tengo grabador de DVD; es lector DVD/Grabador CD), a formatear y a instalar Debian.
Sería un gran comienzo.

Instalación.


Por cierto, antes que nada, para que sepan, mi laptop es una Packard Bell EasyNote E6305, con 192 MB de RAM y 40 GB de disco duro, chipset gráfico Via S3/Unichrome K8M800. En realidad son 256 MB de RAM, pero 64 se van al video, y no hay ni por hardware ni por BIOS ninguna opción para cambiarlo.

Una vez inserto el DVD 1 (que no es Live, por siaca), apareció el típico menú preguntándote qué quieres hacer. Puedes iniciar una instalación normal, una en modo experto (ambas con una opción de "instalación gráfica"). Además, en las opciones avanzadas, puedes elegir qué sistema de escritorio quieres (Gnome, KDE, XFCE o LXDE). Por defecto, elige gnome.

Mi instalación fue en modo estándar, y no fue diferente a ninguna otra instalación: Las preguntas fueron las mismas que me hacía el instalador de Ubuntu (más algunas de opensuse). Después de responder a las preguntas, el sistema se demoró una media hora en instalarse. Finalmente terminó, saqué el DVD, reinicié, y...

Empezaron los problemas.

Primero, la pantalla estaba configurada a 1600x1200 siendo que el máximo que esta laptop me aguanta es 1024x768. Eso significa que me perdía de todo lo de abajo. Cuando me fui al menú para cambiar la resolución de la pantalla, me fue mal: No listaba resoluciones de ningún tipo.
Miré el xorg.conf y era uno simple; no sabía qué hacer. Importar un xorg.conf desde Ubuntu 6.06 no era lo mejor porque eso significaría que perdería la salida VGA y de TV de mi tarjeta de video. ¿Qué podría hacer?
Aparte, no podía navegar. Usando un adaptador wireless Tenda TWL541U, no podía; Debian no conocía el dispositivo. Para peor, ya era tarde (estaba en la casa de mi amigo) y no podía quedarme. Entonces, apagué la PC, me llevé los DVD y decidí dedicarme con calma a instalarlo en la casa.

Primer paso: Reformateé e instalé MicroXP. Decidí que esa partición de Windows la tendría para el soft exclusivo o para juegos complejos que Debian no fuese capaz de correr con mi PC pequeño (A.K.A. Grand Theft Auto). La formateé como NTFS y le instalé el driver de la wireless, más K-meleon. Busqué soluciones a mi problema gráfico. Las anoté, y esta vez hice andar el instalador de Debian en modo experto.

Las preguntas no fueron lo complicadas que me esperaba. De hecho, la instalación fue más fácil de lo que esperé. Las únicas respuestas "extrañas" fueron que no quería cuenta de root (me gusta sudo como en Ubuntu), que no quería usar la innovadora nueva versión de Grub, y que el entorno de escritorio que usaría sería LXDE, para probar qué tal iba.

Una vez instalado, no funcionó la solución que me bajé sobre mi tarjeta gráfica. Además, me urgía la wireless (el por qué abrí la laptop para sacarle la integrada es una larga historia). Lo rico es que al estar todo en los DVD no había que bajar de internet; en la consola ponía sudo apt-get install algo y me lo instalaba en menos de 20 segundos.

Solucioné el drama gráfico, a la larga, modificando el archivo /etc/X11/xorg.conf a mano, cosa que no se la recomiendo a ningún novato ni newbie en Linux.

Después fue instalar ndiswrapper, traerme el driver de la wireless desde el CD que traía el dispositivo, e instalarlo al arranque. Voilà, ya podía acceder a la red inalámbrica desde Debian.

Ya tenía lo básico funcionando y andando bien. Aprovecho de decir que durante todo este lío de la reparación, las únicas ocasiones en las que reinicié el sistema fue para revisar documentación de internet (entrando al mismo con MicroXP). En las otras, no. Ndiswrapper quedó funcionando de inmediato, y una vez arreglado el xorg.conf comprobé resultados inmediatos al apretar CTRL+ALT+Retroceso, y... eso.

Tenía finalmente un sistema Debian andando, funcionando bien, y con LXDE. Quise cambiar el wallpaper y no encontré la opción en ninguna parte del panel de control. Momento, ¿tengo que editar un archivo de texto para cambiar mi wallpaper? No, gracias. Soy demasiado cómodo como para hacer eso.

sudo apt-get install gnome

Una vez instalado, cerré sesión, inicié como Gnome.... y ahora sí puedo decir que empecé a disfrutar (en serio) a uno de los sistemas operativos más estables del mundo. Claro, con versiones relativamente antiguas de software, pero muy estables. Mis apreciaciones, en el próximo capítulo.