viernes, 23 de marzo de 2007

Computadora de baja categoría

¡Ah! Todavía recuerdo hace tiempo cuando actualizamos la PC, desde una Pentium 3 de 700 MhZ a esta poderosísima Pentium 4 de 2,26 GhZ. Pero como bien lo dice la Inciclopedia, el Windows XP tiene recursos que escalan con el tiempo que se lleve instalado. Recuerdo cómo en un comienzo el Windows andaba rapidísimo, era una verdadera bala. Daba gusto mirar el efecto de "fade" al abrir los menús... Y por fin la interfaz Luna no era lenta. Qué tiempos aquellos...

No sé exactamente por qué, pero la PC se formateó hace aprox 5 meses. Se le reinstaló Windows desde cero, se hizo andar el Windows Update (con moderación, porque la weá esa del Genuine Advantage se instala sola -- Sí, usaba Windows pirateado, ¿y qué?) y la PC andaba lentísima. No es un problema de que mi Windows haya sido pirata; he consultado con mucha gente que sí usa sistemas Windows originales, y me dicen que con ellos es exactamente lo mismo.

Independiente de eso, debido a múltiples errores de sistema, me cabreé y decidí dar un paso que alguna vez quise dar pero en el que fracasé estrepitosamente por no saber mucho: Instalar Linux.

Es verdad: La evolución se nota desde lejos. Desde aquel día en el que instalé Mandrake en mi vieja máquina personal (R.I.P), en el que me enojaba porque ningún juego ni programa de los que tenía andaba, hasta hoy, la diferencia es abismante.

Me hice el valiente y por primera vez di mi dirección online: Ordené la distribución Ubuntu. Y por si acaso, porque recordé eso de Gnome y KDE, que KDE se parecía a Windows y por tanto era "más fácil de utilizar", ordené también CDs de Kubuntu. Como soy previsor, ordené 10 CDs de cada uno: 5 CDs de Ubuntu, 3 de Ubuntu 64-bit y dos de Ubuntu para Mac. De Kubuntu... Pues, ordené 5 CD para PC y 5 de 64 bit.

¿Qué he conseguido?
Partiendo, por el rechazo innato de mi familia (hacia el sistema). Como la PC que uso no es personal, sino familiar, me tuve que conformar con instalar Windows XP y Ubuntu, porque en mi casa todos tienen urticaria hacia el sistema nuevo y prefieren quedarse con el viejo. Quería dar el Gran Paso en forma repentina, pero no lo hice, y reconozco que ahora agradezco conservar el XP (y si me compro la laptop, aunque le meta Ubuntu, no le borraré el Vista, por algunas razones).

Lo que más agradezco de Ubuntu (estuve unas semanas con Kubuntu y después me cambié a la interfaz Gnome) es que el PC anda rapidísimo. Como cuando recién fue armado. Claro, da pegas para instalarle cosas, como los códec, o arreglar el sonido (tengo una tarjeta integrada en la placa, y yo quería que en vez de esa usase la Sound Blaster externa), pero el resultado es bueno. Lo que quiero aprender ahora es a instalar el XGL para poder tener efectos deslumbrantes en el PC, pero como soy nuevo aún, primero me informaré muy bien. Ya malogré el Linux en una ocasión por modificar el kernel sin tener idea, pero ya aprendí la lección.

Otro día comento más sobre las diferencias entre plataformas, en forma objetiva .

2 comentarios:

Daisuke dijo...

Ahh... yo también recuerdo cuando nos compramos este... ¡qué maravilla! Pero ahora va mucho más lento. Lo normal, supongo. No sé nada de Linux, y una vez en un cyber lo probé y no me convenció (bueno, básicamente me liaba con los menús porque no estaba para nada acostumbrado). De momento sigo con el convencional XP... ya veremos qué pasa en un futuro ^^.

DragonTrainer dijo...

Si te pasaron un Linux con Gnome, sí, es lioso la primera vez. Por suerte mi cambio fue gradual, y aprendí con KDE a manejarme bien con el árbol de directorios (a diferencia de Windows, no es tan fácil como entrar a "Mi PC" y abrir el disco "C:" o "D:". Aunque cuando le agarras el hilo, se te hace súper fácil).