domingo, 20 de julio de 2008

Apariciones: Terror del Puro

Por: Ricardo Muñoz Espinoza

Antes de lanzarnos con la crítica de esta película, lo primero es dar un consejo que les puede salvar la tarde si es que quieren disfrutar de un buen filme: Nunca le hagan caso a los horarios que están publicados en el Cine Mundo por Internet, yo hice eso y terminé viendo Apariciones en mi pieza, pero eso sí comiendo pizza en vez de palomitas y con más bebida de la que puedes pagar por una luca y media.

Pues bien, nos lanzamos con Apariciones y su nombre gringo An American Hunting. Como desde hace rato tenía ganas de ver algo de terror (pero de verdad, no Scream o esas cosas) un día iba en el típico éxodo de la micro a mi casa cuando caché el afiche de Apariciones que estaba en el cine y mi sorpresa fue mayor porque tenía el agregado “basada en un hecho real”.

A cargo de esta película tenemos a Courtney Solomon, un director que no ha incursionado mucho en el celuloide ya que tan sólo tiene dos películas: en el 2000 la entrega de Calobozos y Dragones (sí los monitos animados de los 80) en el que le fue muy y mal y en el 2005 con Apariciones.

La cosa aquí es que el disco (ya no se puede poner la cinta hay que estar acorde los tiempos) narra la historia de un hecho real en Estados Unidos conocido como la Bruja Bell de Tennesse. Nos remontamos a 1818 en donde vive la familia Bell, que parece la típica e ideal como en lo comerciales del jugo Zuko.

Ahí también nos encontramos a la protagonista Betsy interpretada por Rachel Hurd Wood, quien en el 2003 encarnó a Wendy en Peter Pan, ya saben esa niña que le cosió la sombra, que aprendió a volar y que le tenía mala a Campanita.

Betsy es una chica normal que asiste a la escuela como todas las demás, y tiene amigos. Pero un día su padre Jhon, un viejito que se parece a Gandalf (Donald Sutherland, que en el 2001 prestó su voz para un científico que acompañaba a la doctora a Aki en Final Fantasy: The Spirits Within) comete un error más o menos y discute con una vecina por unas tierras y se van a juicio, típicas peleas del programa la Jueza.

De aquí comienza lo terrorífico ya que esta vecina era conocida en el pueblo por ser una bruja y lo amenaza diciendo que su hija sufriría las consecuencias. Entonces, Besty (que a estas alturas era igual a Emily Rose) comienza a sufrir ataques por un ente maligno que es invisible, como maltratos y no sólo a ella sino a que su padre.

La locura se apodera de la familia Bell e intentan hacer un exorcismo para que el espíritu se vaya, pero nada para parece resultar contra este ente que sólo ataca en la noche y en diversas formas. Uno de estos ataques es una escena increíble que se parece al Exorcista en la que Besty es arrastrada por las escaleras, pero hacia arriba y del pelo ante los ojos estupefactos de la familia. Me llegó a mi el dolor de espalda.

No cuento más la película para que sean testigos ustedes mismos de cómo se presenta el terror, pero eso sí debo decir que el final es absolutamente inesperado, no te imaginas que la historia podría haber terminado así, en serio.

Courtney Solomon cumple con el cometido del terror, porque acá no para desde que ponemos play hasta los 91 minutos que dura el filme. De hecho en ningún momento la historia resulta una lata, al contrario aquí es puro miedo y de esos que después en la noche no te dejan ir al baño, ni mucho menos dormir.

La narrativa también es de esas que te mantienen todo el rato con los ojos pegados a la pantalla del cine o del televisor como me paso a mí. No hay tiempo para dormir, ni para pestañar, sólo para respirar rápido porque el miedo que te da esta película es brígido, sólo lo comparo con La Profecía y El Exorcista.

Muy bien tratados los personajes sobre todo el de Besty y el de su papá Jhon, de verdad te crees lo que estás viendo. Diferente de Emily Rose que más que miedo, te da pena como la trata el demonio. Aquí sientes el miedo de Besty.

Y qué decir del sonido, es algo fundamental en esta historia. La música no es esa típica de Hallowen que tocan a cada rato, ni la de tambores de Tiburón. No, acá la música es cuática, y más te da miedo, de hecho creo que este elemento por sí sólo igual te mete julepe. Gran parte de la sensación de maldad y terror que nos entrega la familia Bell es gracias a la calidad de efectos sonoros que ojala los puedan disfrutar en el cine, si es que son masoquistas y quieren aterrarse.

Conclusión, terror de verdad no como las historias chantas de asesinos como Saw, Scream, Sé lo que Hicieron el Verano Pasado y esas cosas. No po, acá es terror en serio, no recomendada para asmáticos, ni para embarazadas, ni mucho menos para personas con problemas al corazón. Sólo para los que son temerarios y gustan de una buena historia.

Vale la pena ir y gastar 5 lucas en el cine (eso gastas considerando la entrada, las palomitas, el pasaje y una que otra cosa por ahí) para disfrutar de Apariciones, y ojalá de noche. La califico como la tercera mejor película de terror que he visto (La primera y la segunda es El Exorcista).

Ojo que es un hecho real.

Ricardo Muñoz es un ex-compañero de curso y gran amigo estudiante de periodismo (a punto de graduarse) al que aprecio harto. Ocasionalmente pide permiso para publicar su visión en un comentario, review o lo que sea. Préstenle atención, porque de música y cine él sabe, y está muchísimo mejor informado que yo. ~DT

2 comentarios:

DragonTrainer dijo...

Gracias por el reportaje, cumpa. Te quedó súper bueno, y mejor que el anterior sobre Eyes Set to Kill.

Respecto a la película: Vamos a ver si acá en Quillota la pasan. Y aunque no creo que pueda verla en el cine (aun si la pasan, hay varias razones de por medio), sí es probable que la acabe viendo en mi laptop con los audífonos tapaorejas de 15 lucas que me compré el año pasado (XD).

Vamos a tasar si es tan la raja como dices.

Gonzaa dijo...

Muy bueno el review, teniendo en cuenta que no debes spoilear a los lectores que quieran verla luego ;)
Si aceptas pedidos, me encantaría un review de este estilo de Batman: The Dark Knight.
Saludos n_n