miércoles, 14 de mayo de 2008

Storm the Gates of Hell: Metal del bueno... cristiano

Ya hace poco más de un año que conozco a Demon Hunter. Su música, llena de power y furia, pero al mismo tiempo, de reflexión y tranquilidad, son algo que me llamó la atención desde un comienzo. Llegué a ella buscando metal cristiano, porque en mi perra vida había sabido de grupos metaleros que alabasen a Dios en vez de insultarle. Y puedo decir que cambiaron mi forma de ver el metal.


Originarios de Washington, esta banda es, podría decirse, la mezcla de Pantera, Sepultura y Nickelback (aunque suene extraño), combinado con cristianismo. Sin embargo, no confundamos. He visto muchos grupos, bandas y cosas cristianos que en realidad son sólo puro poserío, un vago intento de imitar algo de por sí bueno y orientándolo al cristianismo de una forma en la que su mensaje se echa a perder. Con Demon Hunter ocurre algo muy diferente. Con letras que ellos mismos consideran cristianas, que sus seguidores consideran letras de adoración y confianza en Dios, pero que si se ven hacia el otro lado, fácilmente se pueden interpretar como oscuras perversidades del satanismo más malvado. Ello ha logrado que la banda tenga una base de fans tanto cristianos como ateos. Ya con tres discos, su popularidad en Norteamérica es amplia, faltándoles darse una vueltita por este continente aún olvidado por muchos artistas.


Y no soy el único que opina que la banda es buena. De hecho, esta banda fue calificada como una de las 10 bandas que debes oír, de AOL, y fue muy bien calificada en publicaciones como Revolver, Outburn y Decibel. No sólo eso; el video Infected estuvo entre los mejores 50 videos de todos los tiempos de TVU, y su canción “My Heartstrings come Undone” estuvo en el OST de la película “Resident Evil: Apocalypse”.


(Hace un tiempo propuse en su foro oficial que se dieran una vueltita por acá y me gané burlas de parte de los otros usuarios).


En medio de esto, y yo preguntándome cuándo sacarían un disco nuevo, gracias a una casualidad y buscando una canción que me había recomendado mi amigo Sparky, cambié el sentido de mi búsqueda y llegó a mi PC “Storm the Gates of Hell”. Un disco sacado a la venta el 6 de Noviembre del 2007 que se prometía lleno de furia, de esas letras que uno podía interpretar a su propio modo, como las de System of a Down, y de esas secciones de relajo y tranquilidad. Sin embargo, lo que me encontré es un disco muy experimentador, con canciones que intentan probar terrenos nuevos sin perder las raíces. Con algunas canciones que se inclinan por potenciar el metalcore que siempre tuvieron, pero por otro lado con otras que se inclinan más por el lado del rock, como Another Load of Hate o Nickelback.


El disco comienza con estática, y sin aviso previo, nos vamos de inmediato al power. No hay introducción ni melodía inicial; la ametralladora empieza de inmediato. Storm the Gates of Hell está bastante tasante, recordando en algunos momentos a Christian Ice. Puro metal a sin más que una breve pausa a los 2 minutos 5 segundos.


Nos sigue Lead Us Home. Un comienzo muy al estilo del disco Triptych, y puro power con voces guturales, a la misma velocidad que la canción anterior, hasta llegar al coro, con una voz limpia y clara. Analizando la letra, uno se encuentra con una canción que habla sobre la lucha diaria que todos debemos vivir en nuestra vida. Es como una oración, pidiéndole a Dios que te guíe a casa, que te ayude. Una pista impresionante y pegote; de ésas que no puedes despegar de tu cabeza por un par de días.


El comienzo de Sixteen te hace pensar por un momento en Trans-Siberian Orchestra, hasta un poco antes de los cantos. Musicalmente está bastante buena, muy bien lograda. Y la letra se presta para intepretarse de muchas formas distintas… Lo que me gusta de las canciones de esta banda. Porque si bien para el vocalista significa que los músicos que tocan metal cristiano deberían preocuparse más de cómo actúan, de ser una buena influencia en vez de ceder a los vicios, para mí significa algo totalmente diferente.


Por cierto, en la guitarra tenemos como invitado a Bruce Fitzhugh, guitarrista de la legendaria banda Living Sacrifice.


Fading Away, la que fue el primer single de este álbum, está bastante bien equilibrada, aunque la voz gutural se reserva sólo para acompañar durante el coro. Tiene un comienzo de batería rápido, que por un segundo y medio te hace pensar en Simple Plan, pero que al instante siguiente cambia instantáneamente por algo muchísimo más power y duro, como corresponde con una banda de este tipo. Sin embargo, esta pista no destaca mucho entre las otras.


La pista siguiente, Carry me down, es una canción al comienzo rápida, pero después lenta y sin voz gutural. Es una pista agradable, pero no como para headbangear. De un estilo bastante semejante a Hoobastank, al menos en mi opinión. De hecho, si quisieras, podrías encajar esta canción fuera de tu carpeta de música metal y ponerla en tu carpeta Rock, porque en realidad, eso parece. ¡Y ojo, que el video de esta canción se estrena mañana 15 de Mayo del 2008!


A Thread of Light viene a devolver el power y la velocidad que la canción anterior no tenía. Y la letra es contundente en su mensaje, bastante directo. Que Demon Hunter hace música metal cristiana por una razón, no simplemente por diversión, y que tienen un objetivo a cumplir. Permítanme hacer una pausa en el análisis, y traducir lo que el mismo Ryan Clark dice sobre esta canción.


“Nuestras intenciones como banda han sido cuestionadas desde el primer día, a veces por cristianos que no entienden por qué tocamos heavy metal y nos vemos de la forma en la que lo hacemos. Siempre nos tomamos el tiempo de explicar a estas personas por qué hacemos lo que hacemos, e intentamos ayudarles a entender la importancia de la música. Mucha gente es receptiva a ello, mientras que muchos eligen permanecer ignorantes a nuestro mundo y a nuestros motivos.


Los padres cristianos desean que sus hijos crezcan en lo bueno y lo correcto. Ello es entendible, y es destacable. Pero ¿Qué ocurre cuando el niño es enfrentado a las influencias de sus amigos y el mundo a su alrededor? Puedes esperar, y orar por que tomen las decisiones correctas, pero en muchos casos, los chicos pasan por una fase donde ellos sienten el deseo de rebelarse y alejarse del cuidado y las preocupaciones de sus padres.


En nuestros días, muchos niños se acercan a la música. Distintos tipos de música atraen a distintos tipos de niños, y el heavy metal es aún un estilo de música muy popular entre la gente joven. […] Lo que hacemos como Demon Hunter es intentar atraer a la gente joven, pero en vez de darles un mensaje de desesperación y desesperanza, les ofrecemos uno en un mundo centrado en la visión de Cristo y en la esperanza.


Los niños ven música como algo que les define. Ellos pueden ser definidos por la música del mundo, o por música positiva, centrada en Cristo. Pese a que algunos padres puedan oír nuestra música y saltar a la conclusión que debemos seguir al demonio porque tenemos un sonido pesado y las voces se ven muy abrasivas, lo que ellos no saben es que sus hijos escarban más allá de eso. Los chicos no se detienen ante la apariencia. Ellos ven la música de una forma en la que los padres nunca imaginaron que lo hacían. Ellos aprenden sobre la banda, meticulosamente leen las letras, y obtienen algo de ello. A una edad donde son influenciables, ellos pueden dirigir su corazón en cualquier dirección si una canción lo dice. Lo que les ofrecemos es una perspectiva cristiana. Sólo que está empaquetada en un paquete que se ve un poco más agresivo de lo que uno puede estar acostumbrado a ver en música cristiana. Y si preguntas por qué nos vemos así, yo te preguntaría por qué tus hijos están interesados en oírnos.

Este tipo de música puede realmente ser un arma contra la guerra espiritual que los niños enfrentan estos días. No quiero golpear a los otros artistas cristianos, porque todos tenemos nuestro lugar, pero si estuviésemos hablando metafóricamente, ¿A qué clase de arma contemporánea puedes llamar pop cristiano, y a qué clase de arma puedes llamar heavy metal cristiano?” – Ryan Clark (Recomiendo ojear Salmos 78:2-4)


La canción siguiente, I am you, es bastante rápida, en algunos lados y en otros es lenta, pero por alguna razón te da la idea que el tempo es el mismo en toda la pista. Esto es algo a lo que Demon Hunter nos tiene acostumbrados desde hace tiempo, el mezclar rápidos con lentos de una forma natural, de la misma forma en la que unen las voces raspadas y guturales con las voces limpias.


Incision está bastante tasante como pista. Es de ésas que no te llama la atención cantar o headbangear, pero que aún así se te pega en la cabeza y no se te sale fácilmente. Habla un poco sobre la gente que pensó que tenía una vida perfecta, pero no es feliz. No es la mejor pista del disco, pero es bastante buena. Aquí predomina más la voz limpia que la gutural. Sin embargo, esta pista queda en el olvido de inmediato cuando empieza Thorns, que puedo decir, sin miedo a estar muy equivocado, es por lejos una de las mejores del disco.


¿Alguna vez te sentiste triste? ¿Lloraste bastante y no tuviste a nadie cerca que pusiera su mano en tu hombro? ¿Una pena secreta por la que nadie te podía consolar? Esta canción se siente exactamente como aquél amigo que desearías que estuviese ahí para darte un abrazo o poner su brazo en tu hombro. Mira hacia arriba, el cortarse las venas no es la solución…


Follow the Wolves tiene un ritmo pegajoso. Hablando metafóricamente de los lobos vestidos de ovejas, y de cómo a la banda la califican como “ovejas vestidas de lobos”, no es nada extraño en lo que se ha escuchado hasta el momento de este disco, conservando el estilo de la composición musical del mismo. Esta pista es rápidamente superada por Fiction Kingdom, con una introducción de estática (no “estática”, sino “de estática”) que hace recordar a un disco de Korn hasta que empieza la música en sí.


Esta pista es el retorno de Demon Hunter a su estilo más antiguo, donde la voz limpia aún era rápida y de un tono alto. En cierto modo, esta pista hubiese encajado en su primer disco, el homónimo. Adivinen de qué habla la canción, basándose en su título.


The Wrath of God es una canción apurada, que en cierto modo hace pensar en Blasphemy Divine junto con Solarisis, hasta llegar al coro que se asocia más al Demon Hunter de “My Heartstrings Come Undone”. Está bastante buena como pista, pero no es una eminencia de canción si se compara con todo el resto del disco, estando a la altura de las demás.


No Reason to Exist es una canción que habla sobre… Habla sobre los jóvenes que intencionalmente se rebelan contra sus padres, contra su buena educación, se marchan y se van a vivir siendo flaites y ganando dinero de una forma no muy honesta. Tan sólo por eso amo esta canción. ¿Hay que añadir más?


La última pista, Grand Finale, es bastante autoexplicativa en su apocalíptico significado. La música no es lo más kick-ass que se conozca, pero cumple bastante bien el cometido de cerrar el disco al que, a estas alturas, ya no le veo qué más contenido se le puede meter.


Después de oír el disco, puedo decir que en cuanto a mensaje, a este álbum se le nota muchísimo más directo que a los anteriores en su mensaje cristiano. Las canciones se prestan para interpretación, pero ya no es tan sencillo orientarlas “hacia el otro lado”. Tiene puntos muy altos (como Lead Us Home o Thorns), pero el resto el álbum, aunque innova y al final las canciones se te pegan, tiende a ser relativamente monótono. En ese sentido, se nota demasiado que la composición de este disco es plenamente experimental. Por otro lado, casi todas las canciones están a un mismo nivel, y si se trata de elegir un disco de Demon Hunter más potente, prefiero el Triptych o el legendario Summer of Darkness.


¿Algo más que añadir?

Álbum: Storm the Gates of Hell

Banda: Demon Hunter

Estudio: Solid State Records

Precio aproximado: $14.000 en Feria del Disco.



Link interesante: http://www.bandsonfire.com/spip.php?article1041

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