martes, 22 de abril de 2008

Linux Mint: Lo que siempre quise de Ubuntu (segunda parte)

Ahora sí va la segunda parte y final, sobre el sistema ya instalado.

3. Instalando el hardware

Cuando el sistema reinició, finalmente, me encontré con que, por primera vez, Grub (el gestor de arranque que te permite elegir entre Windows o Mint) está en modo gráfico por defecto, con el logo del sistema abajo. Un buen detalle. Lo que sí, te deja por defecto para iniciar el sistema con Linux, y si eres el único de tu familia que va a usarlo, dudo mucho que eso sea lo que quieran. Eso se cambia muy fácil, pero no es tan intuitivo: Hace falta editar un archivo de configuración para dejar a Windows por defecto en el arranque (En la sección de tuneo explicaré cómo).

Después de iniciar el sistema, lo vi idéntico a como estaba en el LiveCD. Empecé a personalizarlo de acuerdo a mi gusto. Le cambié el tema de escritorio y el wallpaper, como primera cosa. Pero al final del cuadro de diálogo vi una pequeña pestaña que me llamó la atención: "Efectos visuales". ¿Tendría que instalar Beryl a mano? De pura curiosidad, entré a esa ficha, y me encontré con el cuadro de diálogo que soñé hacía como un año atrás. Cuando le marqué "Extra" entre los efectos, me avisó que no estaba instalado el driver de mi tarjeta NVidia... Y me preguntó si quería instalarlo. Después de aceptar, me pidió la contraseña. Esto es excelente; si algún día tú no estás haciendo nada en el sistema y te pide la contraseña... ten cuidado. O mejor; suponte que le prestas tu sistema a alguien para que lo use. No podrá instalar ni descalabrar el sistema si no tiene la contraseña. En ese sentido Linux siempre ha sido 40 veces superior a Windows, y es la razón por la que le hace la guerra a Unix en el mercado de los servidores.

Bueno, volviendo a la tarjeta gráfica, no tuve que hacer nada especial: El sistema descargó e instaló el driver correspondiente por su cuenta. Me pidió reiniciar el servidor gráfico, cosa que se hace con una sola combinación de teclas. Después de cerrar los programas abiertos, apreté CTRL+ALT+Retroceso. Me pidió mi user y mi password de nuevo, pero el tiempo de carga fue casi instantáneo. ¡Voilá! Tenía finalmente los ansiados efectos que antes costaba instalar, sin haber tenido que meterme a la consola ni una sola vez ni vagar por confusos asistentes escondidos quizás dónde. Hasta el cubo funcionaba.

Nota: Si estás siguiendo los pasos que seguí yo y quieres mirar el cubo, velo
apretando CTRL+ALT+Clic del mouse. Mantén apretado el botón y arrastra.

Respecto al apartado sonido, no tuve ningún drama. Abrí Amarok. Después de construir una base de datos con los archivos de audio que tenía en el PC (ninguno), pude correr el programa. No tuve ningún problema; anda como siempre me ha gustado que se mueva. Después le instalaría XMMS (la versión Linux de Winamp) que me gusta más. Primero vamos viendo el hardware.

Abrí OpenOffice para ver qué era de mi impresora, una multifuncional Canon Pixma MP160. Como esperaba, el driver no estaba instalado. Sin embargo, lo único que tuve que hacer fue entrar al menú, a las opciones de Administración y ahí al item Impresoras. Siguiendo el asistente, instalé el driver de la MP150, que es 100% compatible. ¿Resultado? Ahora podía imprimir. Excelente.

Pero una multifuncional es una multifuncional. Quería hacer andar el escáner. Entre las aplicaciones gráficas, hay una que se llama Escáner de imagen XSANE. Después de un corto tiempo de detección, un asistente me ofreció utilizar mi escáner. Le dije que sí, y elegí el de mi modelo (o uno cercano). ¿Resultado? Podía escanear finalmente mis imágenes y fotos con Gimp. Sin embargo, no me gustó el hecho de que XSane escaneaba demasiado pequeño. O sea, para hacer Annie, yo trabajo a tamaño recién escaneado, normalmente con 2500 píxeles de ancho en las páginas. Entonces tan sólo seguí los pasos que yo mismo puse en este blog hace unos meses atrás, con la diferencia que para ahorrarme tiempo de download, usé los drivers de Canon que había respaldado en un DVD. En esta fue la única ocasión en la que entré a la consola durante toda mi instalación.

Sobre la tarjeta de red e Internet no había nada que decir; si desde el LiveCD ya andaba, con mayor razón una vez instalado. Sin embargo, si tienes una de esas conexiones pseudotelefónicas, que requieren un programa como WinPoET para entrar a internet, te sugiero que le pidas ayuda a tu isp (Servicio proveedor de internet).

¿Quedaba alguna pieza de hardware? Como yo soy medio flojo, me dio paja instalar el driver del fax/módem, ya que nunca lo uso. La tarjeta de TV... No la he querido hacer andar aún porque no tengo señal por estos lares. La mía es una FlyVideo 2000, y si ya me dio miles de problemas instalándola bajo Windows, no quiero todavía pelear contra ella bajo Linux. ¿Se me iba algún otro dispositivo? Ninguno. Excelente. Ahora quedaba configurar el software que usaría.

4. El Software


Una de las cosas que más me agradó de Mint es que, pese a tener el escritorio Gnome, al traer Amarok, deduje que traía preinstaladas las librerías de KDE. Y no me equivoqué. Eso me alegró, porque mal que mal, hay cuatro programas de KDE sin los que no puedo vivir. Ahora paso a detallarlo.

La instalación de software bajo Ubuntu es sustancialmente distinta a la de Windows. Bajo Windows, tú abres un ejecutable, clic en Siguiente, Acepto el contrato, siguiente, siguiente, siguiente, finalizar (a veces es Reiniciar) y ya. Bajo Ubuntu existe una herramienta que automatiza el proceso: Se baja el programa de Internet, lo instala y listo. Esa herramienta, que la encuentras bajo la categoría "Administración" es el Gestor de Paquetes Synaptic.

Cuando lo abres, te pide tu contraseña. Una vez ingresada, tienes una lista gruesa de todos los programas instalables. Para añadir algo, lo único que tienes que hacer es clic derecho en el programa y en Marcar para instalar. A veces te dirá que un programa, para funcionar, necesita de otras librerías o programas. Es cosa de aceptar y se marcarán automáticamente.

NOTA. Por ningún motivo. Repito. POR NINGÚN MOTIVO se te ocurra marcar
absolutamente todos los programas de la lista para instalar. No sólo porque
requerirás de más de 1,6 TB de disco duro y puedes estar hasta 2 semanas
bajándolo con internet de 2 MB; sino porque muchas de esas aplicaciones son para
entornos empresariales, específicos y de red. No queremos tener un sistema tan
sobrecargado que con 7 GB de RAM ande lento, ¿no?

En mi caso, busqué los programas que yo uso. XMMS es el equivalente Linux a Winamp. De hecho, se le pueden poner los mismos skins y los mismos plugins. Eso sí, funciona como el Winamp clásico; los skins y plugins para el winamp moderno no le hacen. Entonces, ahí en Synaptic, en el botón "buscar" escribí XMMS y ya. Aparecieron todos los programas que tuvieran que ver con él. Instalé XMMS más las herramientas requeridas. Después, busqué K3B, una herramienta de KDE que es excelente para reemplazar al Nero Burning ROM. KolourPaint es la otra herramienta que no me puede faltar. KolourPaint es un clon del Paint de Windows; las herramientas son las mismas, pero tiene algunas opciones más y graba en muchos más formatos. Incluso puedes hacer imágenes con transparencia.
Aproveché de instalar Akregator, un lector de RSS para KDE pequeño y de uso facilísimo, que no estorba cuando lo tienes residente y que no te consume casi recursos ni memoria. ¿Qué más? Kdenlive.

KDEnlive es una herramienta hecha para reemplazar al Windows Movie Maker. Y de hecho, Kdenlive es como una fusión de lo mejor de Windows Movie Maker y Adobe Premiere. Si editas video, es una opción altamente recomendada.

¿Más software? KTorrent, zsnes, dosbox y visualboyadvance. Al menos esos uso yo. Si quieres, puedes tomarte tu tiempo revisando qué podría servirte. Si buscas un reemplazo para algo, escribe su nombre en el cuadro "buscar" y te van a aparecer posibles reemplazos o add-ons. Otro que podría interesarte es amule, reemplazo... adivinen de cuál. O VirtualBox, un impresionante reemplazo para VMWare que funciona muy bien.

Wine es otro programa útil, aunque pesa 33 MB. Con este paquete se pueden correr algunos programas de Windows, aunque no es muy eficiente. Sin embargo, es lo suficientemente versátil como para correr algunas aplicaciones. ¿No te gusta Gimp? Instalas Photoshop para Windows bajo Linux usando wine. Incluso he llegado a correr Ares bajo Linux, aunque eso tiende a degradar el rendimiento del sistema y no lo recomiendo.

¿Listos los programas que quieres instalar? Haz clic ahora en "Aplicar" y verás cómo todo el software se descarga solo y se instala. No tendrás que marcar siguiente, no tendrás que hacer nada, en realidad. Tan sólo esperar a que se instalen. Cuando termine, tan sólo cierra la ventana de Synaptic. En muchos casos no es necesario ni siquiera reiniciar el PC, aunque yo sí lo recomiendo cuando instalas grandes volúmenes de software (como ahora).

¡Finalmente! Tenemos el sistema como queremos... Aún no. Falta el último paso.

5. Tuneando el sistema y refinando detalles.

Para quien es exquisito con su propia configuración, esto no queda sólo en el hecho de instalar programas y ya. Quedan algunas cosas por hacer antes de considerar el sistema totalmente instalado y listo.
Partamos por el hecho de que queremos que sea Windows el sistema por defecto al arrancar, para evitar que nuestros padres o familiares se enojen. Apreta ALT+F2. Aparecerá un cuadro de diálogo semejante al de Windows "Ejecutar". Ahí escribe: sudo gedit /boot/grub/menu.lst .

Te va a pedir la contraseña, y después de eso se te abrirá el editor de texto con un archivo de configuración. Busca la línea que dice default 0. Cambia el 0 por un 4. Fíjate bien. Cuando inicias el sistema, te aparece una lista con opciones. La primera es la 0, la segunda es la 1 y así sucesivamente. Si al reiniciar te das cuenta que la opción por defecto no es la que corresponde, repites el comando y corriges el número. Graba el archivo y sal de ahí. Si reinicias comprobarás que ahora Windows es la opción por defecto.

La barra de tareas gris no es quizás lo más adecuado. Con Gimp puedes hacer una imagen de 32 pixeles de alto por 2 de ancho, y hacer un degradado. Para ponérselo a la barra de tareas, le haces clic derecho, y en Propiedades. En la ficha "fondo" puedes especificar una imagen... en este ejemplo, la imagen con el degradado que hiciste.

Ahora, si eres observador, notarás que el menú "Daryna" demora un poco el proceso de carga del sistema. Como yo no soy adicto a ese menú y me acostumbré al estilo de otras versiones de Linux, hice lo siguiente: Clic derecho en la barra de tareas. Clic en Panel nuevo. Personalicé el panel nuevo, y después en "Añadir al Panel" elegí la opción "Barra de menús". Ahí tienes para explorar los distintos applets y ver cuál te sirve. El que te recomiendo tener siempre junto al reloj es el de "Forzar el cierre". Normalmente los programas bajo Linux no se cuelgan, pero, como todos, a veces pasa, y esta pequeña aplicación es tu salvación, ya que Mint no usa CTRL+ALT+SUPR para mostrar un administrador de tareas.

Lo otro. Entra a Synaptic e instala la aplicación para configurar Compiz. Con ello podrás modificar las propiedades del cubo y tendrás acceso a la función "Personalizar efectos" que tengo yo disponible. No; los cambios no son inmediatos y cuando modifiques algún efecto debes reiniciar.

Ahora sí, puedo decir que tengo un sistema tuneado y adaptado, como a mí me gusta. Los skins para XMMS van en la carpeta /usr/share/xmms/Skins, puedes ponerlos en formato .tar.gz, .wsz o como carpeta. Si no puedes modificar la carpeta, apreta CTRL+F2 y escribe sudo nautilus /usr/share/xmms/Skins.

Recuerda siempre que para Linux no es lo mismo hola que HOLA u Hola. Linux sí distingue mayúsculas de minúsculas.

Ahora sí, tenemos un Mint tuneado, personalizado y trabajando. Como a ti te gusta. Hay muchas cosas más que puedes cambiar, pero deberás buscarlas y hurgar por ti mismo. Espero que mi pequeña experiencia con Mint sea todo lo satisfactoria que ha sido para mí. O sea, si comparamos Linux antes, donde la consola era lo único, y ahora, donde sólo tuve que entrar a la consola una o dos veces... Es un cambio grande.

Sé que muchos geek me van a odiar por decir que me alegra no tener que tocar la consola, pero es cierto. Si bien no le tengo miedo a usar la consola, sí es molesto tener que recordar el feroz pedazo de comando para hacer una o dos tareas simples que podrían hacerse gráficamente.

Espero opiniones y comentarios.

5 comentarios:

Gonzaa dijo...

Si no fuera por este artículo, no sabría sobre KolourPaint o aMule :D
Btw, ya instalé el Linux Mint ;o

Walter Zumarán dijo...

Cuando tenía Ubuntu (durante el poquísimo tiempo que lo tuve) tuve problemas con la pantalla, ya que era un LCD. ¿Cómo era que se configurafa eso en ese sistema?

DragonTrainer dijo...

Ubuntu normalmente elige la resolución más adecuada para tu pantalla, pero puedes modificársela yendo al menú Sistema/Administración/Pantallas y gráficos. Ahí puedes configurar la resolución o lo que quieras. Incluso el driver de video (no te recomiendo cambiarlo al no ser que sepas lo que haces).

Si algún día falla tu Ubuntu porque no te detectó bien la pantalla, inícialo en el entorno gráfico seguro, que aparece cuando metes el LiveCD.

Camilo dijo...

excelente artículo, me ayudó bastante.

En este momento tengo instalado kubuntu en mi laptop, tengo que formatear esa parición? o se puede instalar encima mint y conservar los documentos que tengo?

DragonTrainer dijo...

Me alegra que te haya gustado el artículo.

Por lo que tengo entendido, tienes que formatearla. El instalador te ofrece la opción de achicar la partición, para tener Kubuntu y Mint, pero si no, no puedes instalarla encima. Por mi parte, yo opté por poner mis documentos en una partición distinta.

Por otro lado, Mint es una distribución muy buena, pero te sugiero que me des un par de días, porque voy a poner un artículo sobre openSUSE, que es la que estoy probando en este momento en mi portátil. Saludos.