domingo, 7 de octubre de 2007

Lotus Symphony: Documents

Desde que El Francotirador habló del beta en inglés de Lotus Symphony, que se me hicieron cominillo las manos por bajármelo. Finalmente, chupando toda la conexión de la universidad (y haciéndome el tonto por bajar a casi 40 Kb/s mientras que todos los demás estaban sin internet), logré hacerme de esta herramienta. ¿Misión? Probarla, mirarla, dar consejos para mejorarla... Y opinar sobre ella, por supuesto, porque habían varias razones por las que quería probar esta suite (como las pestañas estilo Firefox con las que sin ellas no puedo vivir).


Parto por decir que cumplo los requisitos mínimos pero no los recomendados. Hago andar esta herramienta en mi PC Pentium 4 de 2,26 GhZ, con 512 MB de RAM.


Probaré cada una de las 3 herramientas de la suite, y las explicaré por separado cada una en tres posts distintos. Hoy le toca al primero y más esencial (a mi juicio) programa de la suite: Lotus Documents.

Reconozco que cuando el programa arrancó, se demoró, pero tampoco se demoró tanto como creí después de leer la reseña del Francotirador. 33 segundos (cronometrados) en el inicio. No es lo más rápido, pero abrió exactamente a la misma velocidad que Office 2007.


Lo primero que noté es una barra de menús sin adornos, como cualquier programa común y corriente. Vagando rápidamente entre las opciones encontré una que creo que a más de un usuario de Word le va a encantar, que OpenOffice traía... Exportar como PDF. ¡Ah! Por lo que veo Adobe va perdiendo lentamente la viabilidad de seguir con su caro programa Adobe Acrobat... (el para crear, no el visor, que es gratuito).


Los demás menús no ofrecen nada novedoso ni del otro mundo. Tenemos un documento esperando a ser escrito, y una ventana “Propiedades de texto” a la derecha, a lo Microsoft Office 2003. La interfaz es muy intuitiva, superando, a mi juicio la de OpenOffice.


Hay algo que uno, ya como programador, empieza a notar: Cómo andan los programas. No sabría explicar la relación simbiótica que se forma, pero así como para un usuario común y corriente un programa se ejecuta y ya, uno como programador puede percibir el cómo corre. Puedes sentir si un programa está haciendo uso asiduo de las API de Windows o si está corriendo con luces propias. Y en el caso de este programa es así: Se nota demasiado que se está utilizando el núcleo de OpenOffice. La forma de ejecutarse del programa es idéntica.


Ya, volvamos a lo que íbamos. A la derecha tienes los efectos para darle al texto, efectos como cualquier otro... Y efectos que en Word se pueden conseguir después de mucho trabajo. Conseguir un texto con subrayado oblicuo de color azul en Word sólo es posible conseguirlo después de vagar por varias ventanas y opciones. Aquí sólo se consigue con tres clic. Hay opciones para posicionar, y la barra de herramientas está bastante vacía. Lo que se agradece es que los atajos de teclado se conservaron intactos con los de Word, lo que redunda en facilidad de migración para un usuario asiduo. Lo único que le pido a IBM es que cuando el programa sea comercial y lo traduzcan al español, traduzcan también los atajos del teclado (que CTRL+N sea para negrita y no CTRL+B).


No tengo posibilidad de personalizar la barra de herramientas, aunque puedo añadirle algunas otras. En una pantalla de 1024x768, el tener todas las herramientas visibles sólo te ocupará 3 líneas. A diferencia de Word en el que puedes acabar con 69 barras de herramientas si se te da la gana. Todo un plus para quienes somos simplistas y no utilizamos a menudo funciones que en Word vienen por defecto.


Lo otro que encontré más o menos difícil de usar fue el uso de tablas. Algo tan elemental como tablas para organizar información, se hace un poco difícil. Hay que dibujar la tabla, pero si te equivocas en la línea, acabarás con una línea donde no debieras y la tabla se te echa a perder, teniendo que hacer otra. Cuando ya estás ingresando los datos, cuesta ajustar el tamaño. Y después deshacerse del lápiz. Cuesta descubrir que para desactivarlo tienes que activar la barra de herramientas “Form Functions” y clic en el icono de selección. ¿Form functions? ¿Se pueden dibujar formularios en medio de los documentos? No lo sabía


Función bastante interesante. Word lo permite también, pero nunca me fijé mucho. Habrá que ver adónde llega todo esto.




Si haces clic derecho en un botón, por ejemplo, y te vas a “Control...” puedes establecer las que en Visual Basic se llaman “Propiedades”. Y si te vas a la pestaña “Events” puedes programar lo que quieres que salga. Tasante, ¿no?


En fin... Una herramienta interesante, y a mi juicio, más intuitiva y fácil que Microsoft Word 2007 (La opinión de ustedes puede ser diferente). Cuando este programa se traduzca al castellano va a ser excelente.


Pros: Programa muy fácil de aprender a utilizar. Conserva los atajos de teclado de Microsoft Word. Acceso a funciones de formateo de texto que bajo Word eran trabajosas. Si quieres que las palabras que escribes frecuentemente se llenen cuando te lo sugiera, presiona ENTRAR. Word nunca incluyó eso (para todas las palabras; a lo más te dejaba hacerlo con la fecha o los saludos). Versiones para Windows y Linux.

Contras: El excesivo consumo de RAM. El administrador de tareas señala que por el puro hecho de tener la herramienta corriendo estoy ocupando 93 MB de RAM sin hacer absolutamente nada. Y la personalización es mínima.

Nota: 6 de 7.

Características técnicas: El programa es capaz de exportar a PDF, y puede grabar archivos en los siguientes formatos: ODT (Texto OpenDocument), OTT (Plantilla de texto de OpenDocument), SXW (Documento de procesamiento de palabras IBM), STW (Plantilla de documento de procesamiento de palabras IBM), DOC (Word), DOT (Plantilla Word), RTF (Formato de texto rico- el que usa WordPad XP por defecto) y TXT.


Tengan en cuenta que lo que estamos probando es una beta, así que en un futuro cuando la herramienta sea comercial, pueden cambiar algunas cosas. Lo que a mí me urge más como usuario es la personalización de la herramienta.


Mañana hablo sobre Lotus Spreadsheets... El equivalente a Excel.

Por cierto, un último detalle agradable: Se puede copiar desde allá al cuadro de edición de Blogger conservando el formato, igual que con Word. Punto a favor para Symphony.

No hay comentarios.: