sábado, 21 de julio de 2007

Demon Hunter: The Triptych

Finalmente me saco el empacho de encima, y me las doy de crítico musical. Por supuesto, toda esta opinión es subjetiva, y tampoco soy un erudito en materia musical a diferencia de la gente de revistas como Rockaxis o Rolling Stone. Tomen esto sólo como mi propia apreciación personal, que espero pueda ayudar a alguien. No será la última vez que analice un disco.

Vamos al grano.

Demon Hunter es una banda bastante peculiar. La encontré hace como un año atrás, buscando alguna alternativa musical, que sonase como Slipknot pero que no tuviera ni letras de amor (ya he escuchado tantas canciones de amor, de todos los estilos, que me tienen cuadrado) ni letras llenas de odio (mal que mal, casi todos los artistas metaleros tienen letras llenas de odio y rencor). Buscaba una banda con letras que no me trataran de ignorante por creer en Dios, pero que tampoco sonasen mamonas. Buscaba algo bastante bruto. Di con una banda llamada Mortification.

Mortification es una banda bastante vieja, con un sonido muy bruto y pesado, pero que, (duela a quien le duela) en la mayoría de los álbumes no muestra variación vocal. Gutural, gutural, gutural. Sí, algunas suenan ligeramente distintas, e incluso la canción “Your Life” muestra poder vocal, rugiendo con tonos, pero no era precisamente lo que buscaba.

Buscando otras bandas de (sí, me descubrieron) white metal, di con una que no sabían si catalogarla como tal, llamada... ¿Adivinan? Sí, Demon Hunter. Me bajé algunas canciones y me gustó. Estos chicos tienen calidad. No reparan en hacer una canción de sólo rugidos y chillidos (Beheaded) o en hacer una balada hermosa (The tide began to rise). Finalmente, después de oírles varios temas sueltos, me animé y me conseguí la discografía. Y de ahí viene el álbum que voy a analizar: The Triptych.

La carátula está bastante buena, y a primera vista te parece un álbum metalero como cualquier otro. ¿Qué es eso? A un lado me parece ver al chivo, pero ¿en el otro? Analicen ustedes la carátula y después me dicen las conclusiones a las que lleguen. Y vamos a oír.

La primera pista, de 30 segundos, tiene un pequeño coro, que te anima a cantar para calmar tu alma. Un momento. Esto no suena como un mensaje que daría un metalero... ¿Es el disco correcto? Lo confirmas al comenzar la segunda pista, “Not I”. ¿Y la letra? Te deja perplejo. Se asemeja mucho a una letra con odio, pero le falta ese toque... le falta ese sentimiento negativo. Diciéndote que “Estás sufriendo la falacia de lo que dijiste, cuando descubriste la depresión de donde venías, trágate toda tu basura en tu garganta, vistes la marca y ondeas el anuncio publicitario que ellos hicieron con pecado”. Sí. Metal cristiano. Y cuando llega al coro, “Tan perdido en tu aflicción, el solemne confort que recibiste, si cierras tus ojos, la luz no se irá”... El estilo puro y la mezcla de canto con rugido es muy buena. Podríamos decir “Claro, le copiaron al Slipknot del último disco”, pero no sería verdad, porque el disco “Summer of Darkness” de DH salió casi junto con el “Subliminal Verses” de Slipknot, y el disco homónimo de DH salió incluso antes, ya con este estilo.

Después de terminada Not I- Presten especial atención a la forma en la que el vocalista pronuncia las “P”, pareciera que escupe cada vez que las pronuncia- empieza una pista bastante pesada, llamada “Undying”. Puro rugido... Hasta que llegamos al coro. Te prometo que será imposible despegártelo, al menos por un par de minutos. Temazo.

La canción siguiente, Relentless Intolerance habla sobre la intolerancia y lo que he construido con mis propias manos, con mi propio esfuerzo. Comparándola con las dos pistas anteriores, no es tan pegajosa ni buena.

Llega el turno de Deteriorate. Momento. Ese punteo... No suena como Demon Hunter. Sí, esta canción es como un oasis de esperanza en medio de un disco lleno de fuerza. El estilo se asemeja bastante a Incubus, y la canción en sí está muy buena. Después de ella, toca “The Soldier Song”, que es como oír hip-hop con voz gutural, más un coro en algunas frases. Es una canción rápida, pero no tiene la calidad de las que se han oído hasta ahora. Aquí hay crítica hacia la guerra y sus efectos. Su intencionalidad es muy semejante a lo que vi en “Soldier Side” de System of a Down. La pista termina con el sonido de soldados marchando.

Fire to my soul tampoco es una pista tan pegajosa, aunque sí te dan ganas de mover la cabeza. Rescato en especial la parte “Prometiste, nos diste tu palabra, nunca creímos que era verdad, y pretendemos que nunca oímos, porque aún no creemos en ti”. De hecho la letra entera de este tema te hace preguntarte si lo que crees es lo correcto o no, dándote la oportunidad de dudar de tu religión... O de tus influencias. ¿Demon Hunter es una banda cristiana?

Llegamos a otra pista muy buena, llamada 1000 Apologies. Podría interpretarla como la continuación de la pista anterior, pero esta canción tiene una particularidad. Si la oyes sola, ignorando la canción anterior, puedes pensar que te está pidiendo disculpas por ser cristiano y por creer. Si la oyes contando la pista anterior, suena como que te está pidiendo disculpas por haberte hecho dudar. Canción pegajosa y muy buena, aunque no tiene casi rugidos (tiene, cerca del final, una estrofa, rugida a alta velocidad).

The Science of Lies es una dura crítica hacia las religiones que te cobran dinero por sanarte, por hacerte sentir mejor y todo eso (La iglesia universal me viene a la mente, esa que tiene un logo de paloma dentro de un corazón que dice “Pare de sufrir”). Musicalmente, al comienzo te sorprende un poco, porque la diferencia con la canción anterior es abismante, pero cuando llegas al coro, no te la puedes despegar. “Cree la sagrada blasfemia. Ellos alimentan esa santa voz en tu cabeza. Haz seguimiento de cada paso desde donde comenzaste, mira hacia atrás y dite a ti mismo lo que ellos dijeron (...) Y ahora que te sientes empujado hacia abajo, ¿Cómo puedes comprar una fe que no tiene un suelo permanente?”.

Buena, ¿no? Es hora de... ¡Un cover! Yes, un cover. Snap Your Fingers Snap Your Neck es un cover increíble de la canción de Prong. A juicio mío supera a la original, y conserva exactamente los mismos acordes y velocidad que ella. Sólo cambian las voces. Esta canción te anima de inmediato.

Ribcage es una pista desentonante y aburrida. No es una canción pegajosa, no es una pista agradable tampoco. Además, la pusieron después de “Science of Lies” y “Snap your fingers”, por lo que esta canción pasa sin pena ni gloria.

Y nos toca la última canción del disco, The Tide Began to Rise. Esta canción deja de lado completamente el estilo que se ha tenido en todo el CD. Es una balada construida con piano, batería, el bajo (que casi no se nota) una guitarra acústica y una guitarra eléctrica que sólo acompaña algunos acordes con un punteo.

¿Crees que el estilo de la balada es raro? Espera a que llegues a la parte de las estrofas finales. “Si este es todo el amor que mi espíritu puede dar (devuélvemelo esta noche) no hay ninguna otra razón para vivir”.

En general, este disco es muy bueno, aunque no lo veo pensado para convertirse en clásico. La mayoría de las pistas son excelentes, y las que no, son más que decentes. Y no me digan que le doy una alta puntuación al disco porque me guste la banda: No analicé el primer disco- el homónimo- y ahí hay varias canciones que sencillamente no me gustaron. Por otro lado, este disco es excelente, tiene buenos estribillos, una letra que superó mis expectativas y puede ser libremente interpretada (algo así como las canciones de System of a Down). Altamente recomendable.

Un último detalle. Si quieres dos canciones que no pertenezcan a este álbum, te recomiendo echar un vistazo a “Not Ready to Die” y “My heartstrings come undone”. Que la pases bien y feliz cabeceo.

Enlace externo recomendado: Pop Thought (en inglés).
EDIT: Corregí un par de errores.

1 comentario:

Anónimo dijo...

se comparte la apreciacion. deberias escribir sobre Barren Cross, tambien white metal, es excelente.