jueves, 19 de abril de 2007

Un dejo de frikismo

Supongo que la mayoría de quienes se interrelacionan conmigo saben que soy fan del abandonware. Bajo Windows 98 no tengo problemas (de hecho, la otra PC, una K6-2 de 450 MhZ la tengo destinada a eso, principalmente, además de oír música), pero bajo Windows ME ya me molestaba lo de tener un disco de arranque para poder jugar... Llegué a crear un CD de inicio pero esa no era la gracia.
Y gracias a un amigo (Baro) llegó a mis manos, hace varios meses ya, una herramienta, que andaba bajo XP, llamada DosBox. El nombre lo indicaba: Un emulador del antigüísimo sistema MS-DOS, lo que me permitiría sin más poder jugar aquellos juegos que tantos ratos libres me comieron... Pero de ahí a encontrar el software que tenía, casi todos demos o shareware... No importaba. Pero con los sucesivos formateos del PC familiar y entre los "¡No quiero software raro en el PC!", me fui olvidando del emulador.

Pero recordé que DosBox es un software abierto y libre, y aprovechando mi distro Linux, me di a la tarea de hacerlo andar. Entré a su web oficial, y ahí estaba el source. Lo bajé y traté infructuosamente de hacerlo andar, compilando el código, y nada. Busqué en sus foros cómo hacerlo andar bajo Ubuntu y nada.

Finalmente, googleando un poco, di con la solución, facilísima: Era cosa de activar los paquetes multiverse de Linux para poder tener acceso libre y sencillo al emulador a sólo una instalación de distancia. La activé y lo instalé. Lo configuré a mi gusto, y he de decir que el resultado es brillante.

Los juegos que me encantaban andan perfecto; ningún drama (salvo el audio, pero lo arreglaré ahora, no creo demorarme más de 5 minutos). Y para darle el toque final de frikismo... Me lancé a una cosa que no a muchos se les ocurriría: Instalé Windows 3.1 bajo DosBox.

Encontré los disquetes polvorientos por ahí. Los limpié, copié el contenido de ellos en una sola carpeta llamada "winsetup" y ejecuté el instalador. Una pequeña modificación posterior y el resultado pueden apreciarlo en los screenshot. Me siento contento, ahora podré jugar el 99,9% de los programas que me deleitaban hace una década o más, todo bajo Linux, y sin más pega que instalarlos en la carpeta correspondiente.

Yo sé que esta entrada es totalmente irrelevante para mucha gente, sobretodo teniendo en cuenta lo que ocurrió en Estados Unidos, pero al menos puedo aprovechar aquí para darle las gracias a todo el staff de DosBox, por traerme recuerdos. Por revivir algo que nunca quise que muriera. Si hay algún programa que desde ahora considere imprescindible, y que cuando me compre mi laptop, voy a correr a instalar, ése es DosBox.

1 comentario:

David Roig Cavanillas dijo...

Yo ya me he bajado el DosBox. Víctor, a ver si me pasas tu versión editada de Prince of Persia ^^.

Buena entrada. Muy nostálgica para ti, supongo :D.